El retailer pide por API y el productor manda fotos por WhatsApp
Cadena de distribución · 1.100 referencias · 180 productores · perfil de partida del escenario
El cliente exige los certificados por API y en tiempo real. El productor de hortalizas tiene sesenta y cuatro años, una explotación de doce hectáreas y un móvil. Manda la ficha como foto, a las once de la noche, con la sombra de su propia mano encima.
Un dato de alérgeno mal transcrito. No llegó a etiqueta por casualidad, porque alguien lo cruzó a mano con la receta antes de imprimir. Pero pudo llegar.
Paso a paso, y lo que costó cada uno
-
Semana 1
Que el productor no cambie nada
Se abrió el canal de WhatsApp como vía de entrada de pleno derecho, no como excepción. El productor sigue mandando la foto a las once de la noche.
Se descartó la opción de un portal. Con ese perfil de proveedor, un portal significa que deja de mandar nada.
-
Semana 2
Que lea la máquina
La lectura extrae los campos de la foto igual que de un PDF, y declara de cuáles se fía. Lo dudoso se marca y espera revisión.
De 1.100 fichas, el 98,5% se leyó sin necesidad de corregir nada. El 4% restante es exactamente lo que había que mirar.
-
Semana 4
Que la API sirva sola
Los campos validados se sirven al cliente por API en el formato que pide, sin que nadie los transcriba a un formulario.
El cliente dejó de reclamar retrasos. No porque se le contestara más rápido, sino porque dejó de haber un intermediario humano.
-
Mes 6
Quién validó qué
Cada campo lleva registrado quién lo dio por bueno y cuándo, con el valor que la IA había propuesto antes.
Es lo que convirtió un dato en una evidencia defendible en auditoría.
Antes
- Tres días de revisión manual por campaña
- Datos copiados a mano desde fotografías
- Retrasos en las peticiones del cliente
- Riesgo real de dato mal transcrito
Después
- Revisión solo de lo que la IA marca dudoso
- Extracción automática con confianza declarada
- API sirviendo al cliente en tiempo real
- Trazabilidad de quién validó cada dato
El mismo canal se usa ahora para los boletines de análisis. Lo que sigue costando son las fichas de productores que cambian de formulación sin avisar: la lectura detecta el cambio, pero solo cuando llega la ficha nueva, y a veces tarda un año en llegar.
¿Se parece al tuyo?
Treinta minutos sobre tu operación concreta: cuántos proveedores, qué documentos y por dónde se te escapan hoy. Si no encaja, te lo decimos.
Cuéntanos tu casoOtras historias
- La auditoría que se preparaba en tres semanas y ahora se prepara el día antesSector Alimentación · Grupo conservero · 12 plantas · 340 proveedores
- Catorce obras, sesenta subcontratas y ninguna parada por papelesSector Construcción · Constructora · 14 obras simultáneas · 60 subcontratas
- Ocho meses sin un solo contenedor parado en aduanaSector Alimentación · Importador de producto pesquero · 600 contenedores al año