Digitalización y trazabilidad alimentaria: Claves para la mejora y rentabilidad del sector en España

El sector agroalimentario ha demostrado ser un pilar fundamental en la economía de España, aportando 119.140 millones de euros al PIB en 2023 (8.9%). Este notable desempeño subraya no solo la relevancia económica del sector, sino también su capacidad para generar empleo y fomentar el desarrollo en muchas regiones, creando 2.394.353 empleos (11,3% del total) en la economía nacional.

La resiliencia del sector agroalimentario se refleja en su capacidad para adaptarse a desafíos contemporáneos y en su continua evolución hacia prácticas más sostenibles y eficientes. La implementación de tecnología e innovación ha jugado un papel crucial en la mejora del sector alimentario, permitiendo a los productores tener más control y a los distribuidores mejorar los procesos, aumentando así la competitividad en el mercado global.

La adopción de tecnologías avanzadas ha permitido una gestión precisa de los recursos, identificando y reduciendo las pérdidas económicas. La integración de automatizaciones con inteligencia artificial no solo mejora la trazabilidad alimentaria, sino que también elimina costos indirectos, garantizando estándares de calidad elevados. Además, convierte datos en información estratégica, facilitando decisiones informadas que impulsan la rentabilidad del sector alimentario.

El sector agroalimentario siempre ha operado con márgenes reducidos de beneficio, pero la digitalización ofrece una oportunidad para modernizar infraestructuras y aumentar la competitividad. El crecimiento a largo plazo del sector alimentario en España exige que las empresas adopten la tecnología como una aliada estratégica, para estandarizar calidades y satisfacer las crecientes demandas de información por parte de los consumidores.

El sector agroalimentario español es un motor económico vital y, para ser aún más rentable, debe continuar implementando la innovación y la sostenibilidad. Su capacidad para adaptarse, modernizarse y comprometerse con la calidad asegura un futuro prometedor y sostenible para la economía española.