Pregunta directa a responsables de calidad en construcción: de los materiales instalados en tu obra actual, ¿cuántas DoP vigentes están centralizadas y accesibles ahora mismo? Si tu respuesta empieza por «pues…», no estás solo.
La Declaración de Prestaciones —la DoP, por sus siglas en inglés— es el documento que acompaña al marcado CE de cada producto de construcción y declara sus prestaciones esenciales: resistencia, reacción al fuego, conductividad térmica, aislamiento acústico… No es un papel más. Es la prueba de que lo que has instalado en obra es lo que dice ser. Y la ley te obliga a poder demostrarlo durante una década.
La Declaración de Prestaciones (Declaration of Performance) es el documento por el que el fabricante asume, bajo su responsabilidad, que un producto de construcción cumple las prestaciones declaradas frente a sus características esenciales. Es la base legal del marcado CE: sin DoP no se puede colocar el marcado CE, y sin marcado CE el producto no puede comercializarse en el Espacio Económico Europeo. Cada DoP lleva un número único, identifica el producto y su uso previsto, el sistema de evaluación (AVCP) aplicado y el organismo notificado que intervino, si procede.
El marco: qué te obliga exactamente la normativa
Para entender la obligación hay que separar dos figuras que la normativa distingue con cuidado: quién emite la DoP y quién debe poder mostrarla. El fabricante la redacta y la conserva; pero el instalador, la constructora y la promotora son quienes tienen que acreditar, ante una dirección facultativa o una inspección, que el material realmente instalado en esa obra tenía su DoP conforme. La obligación de conservación nace del fabricante, pero el riesgo de no encontrarla recae sobre quien construye.
El artículo 7.4 del Reglamento (UE) 305/2011 —el CPR, Construction Products Regulation— obliga al fabricante a conservar la Declaración de Prestaciones durante 10 años a partir de la introducción del producto en el mercado. Diez años en los que esa DoP tiene que seguir existiendo, vigente y disponible.
Y la exigencia se está endureciendo. El nuevo Reglamento (UE) 2024/3110, que sustituye progresivamente al CPR, refuerza la obligación con formato digital obligatorio y su integración en el pasaporte digital de producto. La dirección es inequívoca: la DoP en papel dispersa por correos deja de ser suficiente. Se espera que esté digitalizada, estructurada y localizable.
Conservar no es encontrar. La ley te pide conservar la DoP 10 años. Pero el problema real no es conservarla: es encontrar la correcta, vinculada al lote y al proyecto adecuados, el día que alguien la pide.
Cómo funciona hoy: la DoP existe, pero no aparece
La DoP existe, sí. El fabricante la emitió y la mandó. El problema es dónde acaba viviendo:
- En el servidor del proyecto, borrado al cierre de la obra.
- En el email del jefe de obra que ya no trabaja en la empresa.
- En el WhatsApp del proveedor, con el chat eliminado hace meses.
- En la web del fabricante, con el modelo ya descatalogado y el enlace roto.
Cuatro años después, cuando llega la auditoría o una reclamación, la DoP «se conservó» —en algún sitio— pero nadie la encuentra. Y en construcción esto no es una hipótesis: hablamos de constructoras y promotoras que trabajan con 60-80 fabricantes por obra. Multiplica eso por cada lote, cada fase y cada proyecto en curso.
«Conservar la DoP durante 10 años es la obligación. Encontrarla en 30 segundos cuando pregunta el auditor es lo que te ahorra el problema.»
La solución no es cambiar cómo trabaja tu fabricante
Aquí está la clave, y es lo que casi todo el mundo se salta cuando intenta resolverlo: no hace falta rediseñar el proceso. El fabricante no tiene que aprender una herramienta nueva. Tu equipo tampoco. La DoP se emite y se manda como siempre.
Lo que falta es una capa intermedia que capture ese documento en el momento en que entra y lo deje vivo y localizable durante los 10 años obligatorios. Ni el fabricante ni tu equipo cambian su forma de trabajar: la capa se coloca entre ellos y tus sistemas, sin sustituir a ninguno.
Ese es exactamente el papel de Code Contract en construcción:
- El fabricante sigue mandando la DoP como hoy, por su canal habitual.
- Nosotros la pedimos al inicio de cada obra y la capturamos automáticamente.
- La asociamos a lote, fase y proyecto, con trazabilidad completa.
- La dejamos viva en tu sistema durante los 10 años que exige el CPR.
- Cuando el auditor pregunta, la DoP correcta aparece en 30 segundos —no en seis horas de búsqueda entre correos y servidores.
Qué se hace y cómo se hace, paso a paso
Para que no quede en abstracto, este es el recorrido real de una DoP desde que arranca una obra hasta que la pide un auditor cuatro años después:
- Se define qué se necesita. Al abrir el proyecto, se lista qué productos de construcción entran y de qué fabricantes, y qué DoP corresponde a cada uno según su uso previsto y marcado CE.
- Se solicita al fabricante. A cada fabricante se le pide su DoP por el canal que ya usa (email, portal o enlace). No instala nada ni aprende ninguna herramienta.
- Se lee y se valida. Al llegar el documento, se comprueba que es la DoP correcta, que corresponde al producto y que está vigente —no una versión caducada ni de otro modelo.
- Se vincula al contexto. La DoP se asocia automáticamente a su lote, fase y proyecto, de modo que siempre se sabe qué documento respalda qué material instalado y dónde.
- Se conserva durante 10 años. Queda archivada en tu sistema, con su trazabilidad, durante todo el periodo que exige el artículo 7.4 del CPR, sin depender de servidores de proyecto ni de quién siga en la empresa.
- Se recupera en segundos. Cuando la dirección facultativa, el cliente o una inspección la reclama, se localiza la DoP exacta al instante, con su vínculo al material y a la fase.
Qué gana el responsable de calidad
El cambio no es documental, es operativo. El equipo de calidad deja de ser el archivo humano de la empresa. Deja de reconstruir a mano, cada vez que hay una auditoría, qué DoP corresponde a qué material instalado en qué fase. Y deja de descubrir a las malas que un documento que «se guardó» ya no está.
La auditoría se convierte en una consulta, no en una investigación. El expediente de un material está completo por defecto, no porque alguien lo haya rehecho la semana antes de la inspección. Y la obligación de los 10 años deja de ser un riesgo latente para ser, simplemente, algo que ya está resuelto.
Preguntas frecuentes sobre la DoP y el CPR
¿Cuántos años hay que conservar la Declaración de Prestaciones?
El artículo 7.4 del Reglamento (UE) 305/2011 obliga a conservar la DoP durante 10 años desde la introducción del producto en el mercado (marcado CE). Quien instala el producto debe poder acreditar sus prestaciones durante la vida útil de la obra.
¿Qué cambia con el nuevo Reglamento (UE) 2024/3110?
Refuerza la obligación de la DoP con formato digital y su integración en el pasaporte digital de producto, facilitando el acceso y la verificación de las prestaciones declaradas a lo largo del tiempo. La DoP en papel dispersa deja de ser suficiente.
¿Conservar la DoP es lo mismo que poder encontrarla?
No. La mayoría de organizaciones conservan las DoP dispersas en correos, servidores de proyecto, chats o webs de fabricante. Cumplir la obligación de conservación no garantiza poder localizar la DoP correcta —vinculada a lote, fase y proyecto— cuando la pide un auditor.
¿En qué punto está tu archivo digital de DoPs?
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